Campaña Anual de Servicios Católicos
Queridos hermanos y hermanas en Cristo,
Con la luz y el amor de Jesucristo brillando en nosotros y a través de nosotros, nos convertimos en luz para los demás. La Campaña Anual de Servicios Católicos 2026 —cuyo propósito es tan loable como imprescindible— es una invitación a convertirte en lo que eres: Sé la luz.
La Campaña provee fondos esenciales para algunos de los componentes más importantes de esta Iglesia local, incluyendo: la formación de nuestros sacerdotes que celebran la Misa y confieren los sacramentos, las escuelas católicas y la educación religiosa parroquial, los ministerios de familia y vida, la atención pastoral y la ayuda caritativa para quienes lo necesitan, la acogida de nuevos miembros a nuestra familia católica y otras iniciativas de inclusión y pertenencia, por mencionar solo algunos de los numerosos programas que son posibles gracias a su generoso apoyo. La lista de beneficiarios de su contribución a la Campaña también es extensa: todos nos beneficiamos de estas bendiciones, e imaginen si no estuvieran disponibles.
Nuestras vidas brillan intensamente cuando compartimos lo que tenemos para el bien de los demás y cuando formamos parte de algo más grande que nosotros mismos. Cuando lo hacemos, sucede algo hermoso. Como dijo el Papa León XIV el año pasado: “nadie camina solo”. Al unirnos en espíritu de fraternidad, “nos encendemos mutuamente. Las llamas de los corazones se unen y se convierten en un gran fuego que ilumina el camino”.
Si ha contribuido a la Campaña en el pasado, le agradezco su generosidad y le pido que ayude aún más este año —la necesidad ciertamente existe—. Si no lo ha hecho, le animo a considerar en oración apoyar por primera vez esta magnífica obra del Señor. Hará una enorme diferencia si lo hace. Al tomar esta decisión de “ser la luz”, no solo se convierte en protagonista de la bendita obra de esta Iglesia local, mediante la cual nosotros y otros “llegamos a comprender que las palabras de Jesús están dirigidas personalmente a cada uno: ‘Te he amado’” (Dilexi Te, 121) sino que el Señor recompensa a quienes comparten gratuitamente los dones que Él les ha dado.
“Quien siembra generosamente, también cosechará generosamente” (2 Cor 9,6). Que las bendiciones de Dios estén sobre usted y sobre todos aquellos que serán ayudados por la luz de su generosidad.

Nuestra misión de “Sé la Luz” se manifiesta de innumerables maneras en la Arquidiócesis Católica Romana de Washington. Desde la formación en la fe y la catequesis hasta la difusión y la evangelización, su donación tendrá un impacto significativo que beneficiará a miles de personas en el Distrito de Columbia y cinco condados circundantes de Maryland.

VOCACIONES, EDUCACIÓN DE SEMINARISTAS Y APOYO AL CLERO Y A RELIGIOSOS
$4.7 millones
EDUCACIÓN CATÓLICA Y CATEQUESIS
$2.1 millones
CAPELLANES PARA MINISTERIOS UNIVERSITARIOS, HOSPITALES Y PRISIONES
$1.5 millones
MINISTERIOS DE JUSTICIA SOCIAL Y DIVULGACIÓN
$1.4 millones
COMUNICACIONES Y EVANGELIZACIÓN DIGITAL
$1.2 millones
MINISTERIOS PARROQUIALES, FAMILIARES Y DE VIDA
$1.1 millones
SÉ LA ESPERANZA
En tiempos de incertidumbre y necesidad, Cristo nos llama a ser la esperanza que renueva los corazones. Cuando apoyamos a quienes lo necesitan, reflejamos su amor y su luz eterna. Tu apoyo a la Campaña Anual de Servicios Católicos de este año ayuda a la Iglesia a llevar esperanza a quienes buscan sentido, consuelo a quienes sufren y fe a quienes han perdido el camino.
SÉ LAS MANOS
Como discípulos, somos las manos a través de las cuales la misericordia de Dios llega al mundo. Gracias a tus dones, la Iglesia puede continuar su misión de alimentar al hambriento, educar a los jóvenes y cuidar a los más vulnerables. Cada acto de generosidad se convierte en una oración en movimiento: un signo vivo de la compasión de Dios. Cuando compartes lo que tienes, extiendes la luz de Cristo a cada rincón de nuestra comunidad.
SÉ LA LUZ
Jesús nos dice: “Ustedes son la luz del mundo” (Mateo 5,14). Esto es tanto un llamado como una promesa: que nuestra fe, cuando se comparte, transforma vidas. Al apoyar la Campaña, ayudas a que la luz de Cristo brille intensamente a través de nuestras parroquias, escuelas y ministerios. Que tu generosidad sea el faro que guíe a otros hacia su amor, iluminando el camino de la fe para todos.
Statement of Accountability:100% of your donation is restricted to the programs and ministries that are a part of the Appeal and will not be used for any other purpose. Independently audited financial statements may be found at adw.org/about-us/who-we-are/financial-reports.
“Creo que la fe trasciende el tiempo. Siempre hay desafíos, pero he visto la fe en mi vida y en mi familia. Aunque exista una creciente separación de la Iglesia, creo que la gente sigue encontrando a Dios, especialmente de maneras inesperadas.”
Daniel Reyes, Valedictorian 2025, Don Bosco Cristo Rey High School
“Una vez que me abrí a Él, pude ver cómo el Señor me había estado formando a lo largo de mi vida. Me pedía poner mis talentos a los pies de la cruz y servir a la Iglesia. Al crecer, la idea de hogar —de tener un lugar donde, pase lo que pase, puedas regresar y sentirte seguro— quedó profundamente grabada en mí. Quiero construir eso para otros: una parroquia que sea una fortaleza, un refugio seguro, donde las personas puedan encontrarse con Cristo y saber que son amadas.”
Pbro. Louis McHale, ordenado el 21 de junio de 2025, Vicario Parroquial de la Parroquia St. Mary of the Assumption, Upper Marlboro, Md.
“La universidad puede ser un tiempo realmente confuso con tantos caminos, pero hay un lugar en el campus donde tus preocupaciones y temores pueden desaparecer. Este lugar es un espacio seguro para conocer a Cristo y entregarle todas las inquietudes. Descubres que no estás solo, que nunca has estado solo, y que el Señor ha estado esperando que digas sí a su amor.”
Luz Gaytan, estudiante de tercer año en la Universidad de Maryland, presidenta del Centro de Estudiantes Católicos
“Dios siempre nos ha ayudado a responder a las necesidades de nuestra comunidad. Como cristianos católicos, cuando hay una necesidad en la comunidad, nuestro llamado es responder con amor. Por eso soy voluntario: para mostrar amor a las personas y ayudarlas a hacer el bien. Cuando ponemos comida en las manos de alguien, les recordamos —y nos recordamos— que no están olvidados.”
Larry Donnelly, Director del St. John Vianney, Inter-Faith Food Pantry, Prince Frederick, Md.
Contáctenos:
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Annual Catholic Services Appeal
P.O. Box 29260
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