Preparación Matrimonial

Ya se comprometieron para casarse. Ahora, ¿qué más hace falta?

  1. ¡Hacer oración! Ahora que los dos han dado el primer paso para oficializar su decisión de unirse de por vida el uno con el otro, construyan su recién formado compromiso matrimonial sobre el cimiento firme de la oración. Dediquen unos minutos cada día a rezar como pareja, para que Dios bendiga su amistad y el proceso de preparación. El noviazgo comprometido es un tiempo que les puede brindar muchas bendiciones, y ayudarles a consolidar su amistad mutua y acercarse más al Señor que los unió. Además, les ayuda a vivir su fe católica asistiendo a la Misa dominical, recibiendo el Sacramento de la Reconciliación y pasando tiempo en adoración ante el Santísimo Sacramento.
  2. Reunirse con el sacerdote. Conviene que cada pareja de novios se reúna con el sacerdote o diácono de su parroquia para llenar un cuestionario prematrimonial y completar otros trámites necesarios. La entrevista inicial con el sacerdote o diácono debe hacerse por lo menos seis meses antes de la fecha de la boda (se recomienda no reservar el local para la recepción hasta que sepan la fecha de la boda). Tengan presente que, si uno de los novios no es católico, tendrá que llenar otros formularios. El sacerdote o diácono podrá aclarar cualquier duda que tengan al respecto.
  3. Participar en un programa arquidiocesano de preparación matrimonial, idealmente en los primeros meses de iniciado el compromiso, pues les ayudará a conocerse en un nivel más profundo. Los temas que se abordan son: conocimiento propio, aptitudes de comunicación, qué es el amor, qué es el matrimonio, qué es el Sacramento del Matrimonio, la oración, la espiritualidad en el matrimonio, las finanzas y la sexualidad matrimonial como introducción a la planificación natural de la familia. Esta preparación matrimonial complementa las reuniones que tengan con el sacerdote. Para ver una lista de las clases de preparación matrimonial que ofrece la Arquidiócesis pueden hacer clic aquí. Para más información sobre las clases pueden ponerse en contacto con la Oficina de Vida Familiar enviando un correo a [email protected] o llamando al 301-853-4546.
  4. Llenar el inventario prematrimonial. A la mayoría de las parejas se les pedirá que completen este inventario, que es una herramienta diseñada para ayudarles a ambos a aprender más sobre ustedes mismos y sobre su relación. También les servirá para abordar muchos de los aspectos que son fundamentales para asegurar que su matrimonio sea para toda la vida.
  5. Asistir a clases de Planificación Familiar Natural. La PFN es una serie de clases en las que se proporciona la información necesaria para entender e interpretar las señales de los ciclos naturales de fertilidad e infertilidad con el fin de lograr o evitar un embarazo. La planificación familiar natural tiene el beneficio añadido de que fortalece el matrimonio porque facilita una mejor comunicación e intimidad. El calendario de las próximas clases puede consultarse aquí.
  6. Planificar la liturgia de la boda conversando con el sacerdote o diácono, los músicos, etc. El Sacramento del Matrimonio les ofrece la singular oportunidad de administrarse el sacramento el uno al otro. Además, podrán escoger las diversas lecturas y las oraciones para la ceremonia conyugal. Una vez planificada la liturgia, pueden fijar la fecha y la hora del ensayo.
  7. Obtener la licencia de matrimonio.
  8. ¡Celebrar la bendición del día de su boda!
  9. Asistir a talleres de enriquecimiento matrimonial más tarde durante su vida conyugal o unirse a un grupo de crecimiento conyugal para obtener apoyo en su nueva vocación.

Para más información sobre la preparación matrimonial, pueden ponerse en contacto con su párroco o diácono o con la Oficina de Vida Familiar de la Arquidiócesis.