Ayuda después del aborto

El Proyecto Raquel es un ministerio de sanación post-aborto que patrocina la Arquidiócesis de Washington y que ofrece ayuda compasiva a los hombres y mujeres que han experimentado dolor espiritual o emocional después de un aborto. Las personas que llaman son remitidas por nuestro personal cualificado a sacerdotes especialmente capacitados en asuntos posteriores al aborto o a profesionales católicos o de otras confesiones cristianas licenciados en salud mental. De esta forma, ayudamos a quienes acuden al proyecto a reconciliarse con Dios, con la criatura, con la familia y consigo mismos.

El Ministerio del Proyecto Raquel acoge a cualquier persona necesitada, sea cual sea su creencia religiosa. Si usted sufre de sentimientos de culpa, tristeza, ansiedad, pesar, enojo, vergüenza, aislamiento, si revive la experiencia del aborto o está preocupada de quedar embarazada de nuevo, ¡nosotros podemos brindarle ayuda! No dude en contactarnos por teléfono o por correo electrónico.

El Ministerio del Proyecto Raquelofrece:

  • Línea telefónica confidencial para que usted hable con nuestro personal capacitado acerca de su experiencia.
  • Orientación espiritual con un sacerdote sensible a las necesidades particulares de cada persona, que puede prepararle para recibir el Sacramento de la Reconciliación. Si usted lo desea, puede ponerse en contacto con un sacerdote ajeno a su comunidad.
  • Consejería con profesionales licenciados en salud mental que le pueden ayudar a remediar los sentimientos de dolor y conflictos no resueltos. Disponemos de asistencia financiera para sesiones de terapia, previa evaluación según la necesidad.
  • Sesiones y retiros de sanación en grupo.
  • Todos los elementos del Ministerio están disponibles en inglés y español.

En diversos lugares de la Arquidiócesis de Washington se llevan a cabo entrevistas individuales privadas y reuniones colectivas de sanación en grupo. Los lugares precisos de reunión son confidenciales.

Sus llamadas telefónicas y correos electrónicos se mantienen con estricta confidencialidad.

Raquel llora por sus hijos y no quiere ser consolada porque ya están muertos. Pero el Señor le dice: Raquel, no llores más; ya no derrames tus lágrimas, pues tus penas tendrán su recompensa. Hay esperanza para tu futuro.

~ Jeremías 31, 15-17

Para más información, visite el Ministerio del Proyecto Raquel.