Nuestras Escuelas

Las escuelas católicas de la Arquidiócesis de Washington cultivan la mente de los alumnos, abren sus corazones y nutren su desarrollo espiritual. Desde el pre-jardín de infantes hasta la secundaria, nuestras escuelas son centros de excelencia académica y están animadas por los valores del Evangelio. Ofrecemos:

  • Excelencia en educación
    Nuestras escuelas católicas, acreditadas a nivel nacional, ofrecen un plan de estudios bien desarrollado y riguroso para todos los niveles de grado. Nuestro cuerpo docente certificado brinda experiencias educativas galardonadas y aborda de forma proactiva las necesidades individuales de aprendizaje. La integración de valores, la tecnología en las aulas, una completa gama de actividades extracurriculares y programas deportivos de primer nivel crean un rico ambiente de aprendizaje que satisface los intereses y habilidades de cada alumno.
  • Formación espiritual y moral para el mundo contemporáneo
    Los jóvenes de hoy viven en un mundo complejo, acelerado y lleno de contradicciones. Una educación católica los prepara para vivir vidas plenas en la fe, cualquiera sea el camino que elijan. Estamos profundamente comprometidos con la persona integral en la que se está convirtiendo cada uno de nuestros alumnos.
  • Aprender y crecer en un ambiente seguro
    En nuestras escuelas, los maestros y administradores crean un ambiente centrado en Cristo. Partimos de la creencia de que todos los niños son creados por Dios, para Dios y amados por Dios, con dignidad y un propósito diferente. Los miembros de la comunidad escolar católica se tratan unos a otros con cuidado y respeto porque hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios.
  • Una genuina asociación con los padres
    Colaboramos con los padres para desarrollar metas apropiadas y evaluar los progresos comprendiendo los dones y habilidades únicos de cada alumno.
  • Asistencia para matrícula, becas y ayuda financiera Programa Arquidiocesano de Asistencia en Costos Educativos
    La Arquidiócesis de Washington trabaja con ahínco para asegurar que la educación católica sea asequible y garantizar que el mayor número posible de familias haga realidad el sueño de una educación católica, independientemente de las circunstancias económicas. El Programa Arquidiocesano de Asistencia en Costos Educativos ofrece apoyo a las familias que demuestren necesidad financiera.